Salvador Oñate y el éxito ininterrumpido de Sonigas

Salvador Oñate es un gran ejemplo de superación personal y profesional. Sin duda alguna, su pasión por los negocios le ha permitido fundar e impulsar empresas de gran renombre internacional, como sería el caso del exitoso conglomerado gasero, Sonigas.

Hoy en día, Salvador Oñate es un empresario muy reconocido en el entorno empresarial mexicano, y esto se debe a su enorme compromiso con la calidad y la excelencia.

La trayectoria profesional de Salvador Oñate es realmente sólida. Este empresario tiene más de cuatro décadas imprimiéndole pasión a sus proyectos, y de hecho, esto se ha convertido en un factor crítico de éxito.

Salvador Oñate y su vida empresarial

Salvador Oñate logró que Sonigas se convirtiera en el conglomerado más importante de México, y todo gracias a que lleva más de 25 años suministrándole Gas Licuado de Petróleo (LP) a la población mexicana con un éxito increíble.

Sonigas se encarga de recibir, almacenar y embarcar Gas LP con una alta eficacia. En la actualidad esta compañía cuenta con un equipo altamente cualificado para ofrecerle un excelente servicio a las personas naturales y jurídicas del país.

Sonigas fue fundada en septiembre del año 1999, específicamente en el Parque Industrial de Tepeji, del Río Hidalgo.

Los inicios de Sonigas

En sus inicios, Sonigas contó con el apoyo de Petróleos Mexicanos, conjuntamente con la Secretaría de Energía (SEMARNAT).

Aunque también hay que mencionar que el Gobierno del estado de Hidalgo y sus distintas dependencias gubernamentales fueron claves para consolidar esta compañía, especialmente porque no existía ninguna otra similar en el país para aquel entonces.

A través de Sonigas, Salvador Oñate ha logrado abastecer el mercado gasero a lo largo y ancho del país durante más de 20 años, lo cual es realmente admirable.

Salvador Oñate se ha convertido en uno de los empresarios más influyentes del país, según la lista que elabora la revista Expansión, y esto se lo debe en gran parte a su exitosa compañía, Sonigas.

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