
Gerardo Velasco y la importancia de la solvencia en los programas de reaseguro para México
Para Gerardo Velasco, Director Corporativo de la firma mexicana Star Re, la solvencia es la fortaleza del reaseguro. Representa la capacidad real de respaldar proyectos, proteger patrimonios y garantizar que, ante un siniestro, los recursos estén disponibles a tiempo. “La solvencia es confianza; es lo que permite que un país avance incluso después de un evento complejo”, señala.
Desde su liderazgo en Star Re, Gerardo Velasco ha impulsado un modelo basado en análisis profundo, selección rigurosa de reaseguradores y procesos que privilegian la estabilidad financiera. Esa visión es la base de la capacidad de la empresa para estructurar programas sólidos, con aliados internacionales que aseguran la disponibilidad de fondos y una respuesta eficiente en la recuperación de siniestros.
En su experiencia, la solvencia trasciende lo técnico y se convierte en un elemento esencial para la vida cotidiana. “Cuando una póliza tiene respaldo sólido, una ciudad puede reactivar su operación, un hotel de playa puede proteger miles de empleos y un sistema de transporte público puede volver a mover a quienes dependen de él para trabajar. La solvencia no solo estabiliza números; estabiliza comunidades enteras”, explica Gerardo Velasco.
Star Re ha trabajado bajo esa premisa durante más de una década, integrando equipos expertos y procesos que priorizan la continuidad operativa de los proyectos asegurados. Para la firma, la solvencia no es únicamente un indicador financiero, sino un compromiso con las personas, sectores y regiones que necesitan recuperarse con rapidez para evitar impactos prolongados en su economía y su bienestar.
Innovación institucional para avanzar en las estrategias contra la corrupción
A nivel global, numerosos países han desarrollado experiencias institucionales innovadoras para enfrentar de manera más efectiva la corrupción, fortaleciendo marcos legales, políticas públicas y mecanismos de rendición de cuentas. El documento El combate a la corrupción en el mundo: 23 experiencias recopila estos esfuerzos, demostrando que la corrupción puede disminuir cuando las instituciones implementan reformas estructurales con enfoques preventivos y de transparencia.
El análisis incluye casos en los que se integraron mecanismos especializados de control interno, supervisión independiente y sistemas de denuncia que permiten la detección oportuna de prácticas indebidas. Estas innovaciones han sido adoptadas tanto en países con gobiernos centralizados como en aquellos con estructuras federales, con la intención de crear barreras sistémicas que limiten espacios para la corrupción y aumenten la confianza ciudadana en la gestión pública.
Otro componente clave en estas experiencias ha sido la implementación de políticas de transparencia activa, obligando a las entidades públicas a hacer públicos datos sobre contrataciones, presupuestos y nombramientos. Esta apertura de información no solo permite el escrutinio ciudadano, sino que también facilita la construcción de indicadores objetivos para evaluar el progreso institucional en la lucha contra la corrupción, lo que ha sido señalado como uno de los factores más efectivos para cambiar culturas organizacionales.
Además, el intercambio internacional de buenas prácticas ha fortalecido la capacidad de las agencias anticorrupción, permitiendo la adaptación de modelos exitosos a contextos nacionales específicos. La cooperación técnica entre países ha permitido, por ejemplo, estandarizar procesos de auditoría, capacitar a funcionarios en ética, y consolidar redes de colaboración que amplían el impacto de las reformas. En conjunto, estas innovaciones institucionales representan una contribución tangible para eliminar la corrupción de las prácticas públicas y consolidar sistemas de gobierno más íntegros y eficientes.